Capitulo 4. La ventaja perdida
En los inicios del Boom del
Internet, aparecieron dos estudios académicos que analizaban la conexión entre
las tecnologías de la información y la ventaja competitiva.
Ambos habían trabajado una
novedosa investigación sobre el impacto de las inversiones en las tecnologías
de la información en la productividad empresarial y pensaban que los sistemas
de información habían conducido a incrementos en la productividad, al menos a
largo plazo.
De acuerdo a estos estudios
se comprobó que las inversiones en TIC habían producido “altos porcentajes de
rendimiento”, gracias a una productividad muy superior. Las empresas están
haciendo sus inversiones necesarias en TIC para mantener la paridad entre
ellas, pero no han sido capaces de obtener una ventaja competitiva.
Las TIC al considerarse como
una necesidad competitiva, no aportan a los bancos ningún beneficio
estratégico. “El acceso fácil de todas las entidades bancarias a las TIC
significa que las inversiones en tecnología no proporcionan ninguna ventaja
competitiva.
Dadas las características de
los equipos y programas que los han impulsado hacia la estandarización y la
indiferenciación, estos hallazgos no deberían ser una sorpresa. De hecho, la
evolución del papel de las TIC en la empresa ha reflejado la trayectoria de las
anteriores tecnologías infraestructurales. Teniendo como ejemplo, el desarrollo
de las infraestructuras de las TIC de los ferrocarriles o el sistema
telegráfico, que ha sido verdaderamente asombroso.
La inversión intensa y
sostenible ha puesto a las TIC al alcance de todas las grandes compañías en el
mundo desarrollado. Las TIC proporcionaron a las compañías muchas oportunidades
de obtener una ventaja competitiva sostenible. Esas ventajas se basaban a veces
en un acceso superior a los nuevos equipos y programas informáticos.
Dado que los computadores no
existían en las empresas antes de los años cincuenta, una compañía que
necesitaba uno, tenía que construirlo por su propia cuenta. A medida que se
facilitaba el acceso a estas máquinas, las barreras tecnológicas comenzaron a
desaparecer al poco tiempo.
American Airlines fue un
vivo ejemplo que obtuvo una ventaja
competitiva, para centralizar la información, esta aerolínea tenia claro que
debía mantener una gran oficina de reservas, de acuerdo a los requerimientos,
entonces instaló un sistema mecánico para registrar la asignación de plazas,
llamados “Reservisor”. La aerolínea consideró que la mejora del proceso de
reservas podría darle enormes ventajas competitivas.
En primer lugar, el sistema
automatizado reduciría los costos y en segundo lugar, una reducción de errores
le permitiría a la compañía disminuir la existencia mínima de asientos vacíos
en cada vuelo, aumentando significativamente los ingresos. Finalmente, un
sistema informatizado y centralizado le permitiría a la compañía analizar sus
operaciones con mas precisión y tomar mejores decisiones acerca de las turas,
los aviones, los servicios y las tarifas.
A mediados de los años
cincuenta, los equipos y programas informáticos no habían progresado tanto como
exigía un sistema tan complejo. El aumento de la productividad fue asombroso.
A mediados de los años
setenta, el sistema rudimentario se había vuelto mucho mas sofisticado. La
aparición de los computadores personales (portátiles) y los paquetes de
software, junto con el nacimiento de las redes, fue haciendo a los sistemas de
comunicación patentados poco atractivos para los usuarios y costosos para sus
propietarios.
Los sistemas de información
originales pueden sentar las bases para algunas ventajas muy poderosas y
durables durante el desarrollo de la infraestructura de la tecnología. El hecho
de ser precursor en las tecnologías de la información es un tanto costoso,
American Airlines tuvo que hacer una enorme inversión tanto en capital como en
tiempo para obtener los resultados que hoy en día tiene.
Capitulo 5. Un “disolvente” universal de la estrategia
Dado que las TIC
son muy flexibles en su aplicación y están tan ligadas con los procesos
empresariales, especialmente con los informáticos, que han reemplazado ciertos
procesos físicos en las economías modernas, pueden aminorar las ventajas no
solo en una o algunas áreas sino en muchos aspectos de las operaciones de una
compañía.
A medida que las
empresas adopten sistemas similares, las mejores prácticas se convertirán en
métodos universales y habrá una convergencia en el rendimiento.
Por ejemplo, el
software que automatiza la función del servicio al cliente y distribuye las
preguntas e información a los operadores telefónicos, suele eliminar las
diferencias en los tiempos de respuesta y otros aspectos del rendimiento, a medida que llega a ser ampliamente
adoptado en un sector industrial, allí es donde se aplica el efecto
homogeneizador de las TIC. Internet también ha multiplicado este efecto, al
brindar a las compañías una plataforma de comunicación y distribución
compartida.
Al eliminar
muchas de las ventajas operativas tradicionales y hacer los procesos y precios
de las compañías más transparentes para los clientes, las TIC amenazan con
llegar a ser una suerte de disolvente universal de la estrategia empresarial,
acelerando las tendencias naturales que impulsan a las compañías hacia la
paridad competitiva.
De acuerdo con
su estrategia competitiva, una de las empresas que ha tratado de mantener la
eficiencia en todas las operaciones es Wal-Mart.
En los años ochenta, cuando el desarrollo de las TIC estaba en sus comienzos,
Wal-Mart instalo sistemas logísticos que le permitieron reabastecer sus tiendas
con más eficiencia y reducir sustancialmente el inventario. También fue pionera
en el establecimiento de comunicaciones electrónicas con los grandes
proveedores, lo cual les permitió embalar y despachar la mercancía directamente
a las tiendas.
La ventaja de
Wal-Mart residía en una combinación de actividades y procesos integrados y
difíciles de copiar, las inversiones de los competidores en TIC fueron
generalmente inútiles. Wal-Mart continuó creciendo rápidamente, hasta el punto
de que ahora su mayor ventaja ha llegado a una escala superior, una de las
ventajas competitivas más tradicionales, pero la más poderosa.
Como Wal-Mart, Dell también tenía una ventaja
competitiva esencial, lo cuál le permitió convertirse enseguida en un proveedor
de bajo costo y obtener una posición envidiable en el mercado.
La estrategia
distintiva de Dell se tradujo en un rápido crecimiento, que le proporciono a la
compañía las economías de escala necesarias para mantener y afianzar su
posición como productor de bajo costo. Las inversiones de Dell en TIC han sido
conservadoras y han sido destinadas a mejorar la eficiencia de sus operaciones,
especialmente sus conexiones con los proveedores y clientes.
El éxito
duradero de Wal-Mart y Dell se basa en la experticia en el usos de las TIC y su
habilidad para superar continuamente a sus competidoras en crecimiento y
rentabilidad, allí se puede atribuir a la estabilidad de sus estrategias, más
no a su agilidad táctica. Estas dos compañías son ejemplares, pero también
excepcionales.
Por lo tanto una
compañía expandirá su organización para abarcar cualquier actividad que pueda
llevar a cabo a un costo más bajo que el precio total del mercado por el
desarrollo de esa actividad, más los costos correspondientes de transacción.
Por lo general, las compañías suelen crecer a medida que los costos de
transacción externos aumentan, y se reducen a medida que esos costos
disminuyen.
Capitulo 6. Como administrar el capital de la empresa
Hoy, ninguna compañía
desarrolla su estrategia empresarial en torno del servicio eléctrico o ferroviario, pero una interrupción en el
suministro de esos recursos, o un aumento repentino en su costo, puede ser
devastador.
Los riesgos asociados
con las tecnologías infraestructurales disminuyen a medida que las tecnologías
maduran y llegan a ser más estables y mas flexibles. Las interrupciones en la
energía eléctrica y los servicios ferroviarios comunes en otra época, han
llegado a ser acontecimientos excepcionales en el mundo desarrollado. Pero en
las etapas iniciales de su progreso, en especial durante e inmediatamente
después de su desarrollo, las tecnologías infraestructurales presentan graves
riesgos empresariales.
Cuando esta surgiendo
una nueva infraestructura empresarial, las compañías invierten intensamente en
la tecnología fundamental, la incorporan en muchos aspectos de sus operaciones,
y a menudo hacen modificaciones sustanciales en sus procesos y organizaciones.
Adaptarse a la nueva tecnología es para casi todas las compañías una necesidad
competitiva. Sin embargo la nueva tecnología puede ser inestable y expuesta a
la interrupción, y causar pérdidas en las operaciones de una compañía.
Casi todas las
grandes compañías han tenido experiencias desagradables acerca de los proyectos
de TIC que excedieron el presupuesto, o que nunca llegaron a producir los
beneficios prometidos, o que simplemente se abandonaron. Muchos de los fracasos
presentados fueron inevitables, una consecuencia natural del proceso de
experimentación que se lleva a cabo cada vez que una empresa adopta una nueva
tecnología.
Dados los altos
riesgos inherentes a los proyectos de TIC y las ventajas duraderas menos
probables, los usuarios y proveedores necesitan concentrarse en ciertos requerimientos
comunes pero esenciales como la eficiencia, la previsibilidad, la confiabilidad
y la seguridad, ha llegado el momento de adoptar un enfoque más conservador en
la gestión de las TIC. En el futuro, las compañías exitosas no serán aquellas
que persigan la innovación, sino aquellas que sean expertas en la planificación
y competentes en la ejecución.
La gestión de las TIC
presenta muchos riesgos para las compañías, pero en este momento el riesgo
mayor es el gasto excesivo. Las tecnologías de la información son un recurso
estándar y sus costos pueden bajar con suficiente rapidez para asegurar que
todas las nuevas capacidades se compartan, pero el hecho de estar
interrelacionadas con tantas funciones empresariales significa que seguirán
generando una gran proporción de los gastos empresariales en el futuro
previsible.
El primer desafío que
afrontan los ejecutivos en una compañía es poner orden en sus departamentos de
TIC. La mayoría de las compañías pueden hacer ahorros significativos
simplemente reduciendo el gasto. Los portátiles son un buen ejemplo de esto.
Gran parte del gasto,
a decir verdad, no es originado por el interés de los compradores sino por las
estrategias de los vendedores. Los grandes proveedores de computadores y
programas son muy eficaces en la partición de las nuevas características de los
programas y capacidades del hardware, de forma que obligan a las compañías a
comprar nuevos ordenadores y aplicaciones con mucha más frecuencia de la
necesaria.
Algunos proveedores
de sistemas empresariales costosos, como el software ERP, incluso les piden a
sus clientes que sustituyan los viejos programas por las nuevas versiones, a
fin de continuar recibiendo soporte. Con la creciente competencia entre los
proveedores, ahora los compradores de TIC están en condiciones de imponer sus
términos; por ejemplo, negociar contratos que aseguren la viabilidad a largo
plazo de sus inversiones en computadores personales, relacionar los pagos con
el uso real, establecer acuerdos firmes sobre el servicio y colocar limites a
los costos de actualización o sustitución de equipos.
Las empresas también
tienen oportunidades de imponer controles más estrictos sobre el uso de las TIC.
Esto se puede aplicar particularmente al almacenamiento de datos, que representa
más de la mitad de los desembolsos de capital de muchas compañías.
En un nivel más alto,
la gestión eficaz de los costos requiere un mayor rigor en la planificación de
los sistemas y más creatividad en la evaluación y adquisición de los equipos,
programas y servicios más sencillos y baratos. Debido a las capacidades
crecientes de los computadores y el software estándar, a menudo las compañías
puede hacer reducciones sustanciales de los costos en un espacio de tiempo
relativamente corto, sin interrumpir sus operaciones.
La estandarización de
las TIC seguirá dando a las compañías nuevas oportunidades para reducir los
costos y los riesgos. Por ejemplo la comparación de los precios llegara a ser más
fácil, a medida que la base de la competencia entre los proveedores se desplace
hacia los costos.
En general, las
empresas deberían buscar situaciones en las cuales puedan reducir o evitar los
altos costos asociados con su condición de pioneras, o en las que sus rivales
encuentren barreras para copiar rápidamente las innovaciones tecnológicas.
Las grandes compañías
con una influencia sustancial en el mercado pueden tener oportunidades de usar
las innovaciones infraestructurales para consolidar sus ventajas existentes.
Como conclusión de
este capítulo, se deben aplicar estos cuatro lineamientos:
Gastar menos, seguir,
no liderar, innovar cuando los riesgos sean bajos y concentrarse en las
debilidades más que en las oportunidades.
Capitulo 7. El sueño de los equipos maravillosos
Si bien las TIC son una
tecnología mucho menos revolucionaria que la electricidad, a pesar de eso han
generado controversia, que culminó en el fervor de los años noventa, cuando las
visiones de ilusiones digitales llegaron a ser un lugar común.
La idea de una revolución
inminente pronto se extendió al ámbito empresarial, a medida que el concepto de
comercio virtual despertaba la imaginación de los ejecutivos e inversores.
Estas declaraciones
extravagantes han llegado a ser más escasas desde que estallo el boom del
internet. Pero incluso hoy, el deseo de ver a las TIC como una fuerza
revolucionaria, cambiaría todo.
Un grupo de consultores
informáticos afirman que se esta desarrollando un nuevo tipo de software mágico
para la “gestión del proceso empresarial”, que permitirá a los grandes ejecutivos
rehacer sus organizaciones con tan solo unos clics de mouse.
Sin dudarlo, la propagación
de las TIC es sorprendente. Los computadores se encuentran ya en todas partes y
son capaces de hacer casi todo, han simplificado los cálculos de todo tipo y
nos han dado un fácil acceso a una cantidad enorme de aplicaciones e
información. A través del internet, han cambiado nuestra manera de comunicarnos
con el mundo, reunir información y en algunos casos, comprar y llevar a cabo
otras transacciones cotidianas. Las compañías han automatizado innumerables
tareas que solían hacerse a mano, han acelerado muchas actividades y a menudo
han reducido los costos altos.
También el papel de las TIC
en el mejoramiento de la productividad sigue siendo un tema de debate. Los
investigadores concluyeron que las tecnologías de la información han sido el
factor clave para el aumento de la productividad.
Sin embargo, todavía hay
bastante incertidumbre acerca de la naturaleza y el poder de la relación entre
las tecnologías de la información y la productividad. Las diferencias en el
aumento de la productividad de los años noventa han sido bien documentadas por
el McKinsey Global Institute. Su estudio sobre el crecimiento de la
productividad durante la década mostró que la gran mayoría de los incrementos
se concentraron solo en unas pocas industrias, exclusivamente aquellas
implicadas en el desarrollo de computadores y productos afines.
Por lo general, hay que
esperar muchos años, según los investigadores, para que las TIC eleven sustancialmente
la productividad de una compañía, y los incrementos dependen tanto de las
innovaciones y los procesos de las organizaciones como de la tecnología
original en sí misma.
Por consiguiente, determinar
la influencia de las TIC sobre la productividad es decisivo. Pero si el
crecimiento de la productividad es mas rápido que el crecimiento económico
puede surgir una dinámica económica muy diferente y mucho menos atractiva.
Las TIC no han cambiado
todo, están transformando muchas cosas. Algunos de los cambios serán favorables
y otros no tanto, pero todos exigen un cuidado y atención constante.
No hay comentarios:
Publicar un comentario